Israel
es un país antiguo y nuevo, pequeño en tamaño, pero con una gran variedad de
paisaje y una heterogénea y culturalmente activa población.. Es un lugar en
que Oriente se encuentra con Occidente, en que el pasado y el presente se tocan
y en que las ideologías dan forma a estilos de vida. Cuatro mil años de acervo
judío, un siglo de sionismo, el "crisol de las diásporas" y más de
cuatro décadas de estado judío han contribuido a formar una cultura israelí
que lucha por conseguir una identidad propia, preservando la singularidad de
cada una de las comunidades contribuyentes. Surgida del encuentro entre el
individuo y la sociedad combina tradición e innovación, se mueve desde el
particularismo israelí a los elementos universales y surge de un conflicto
entre la libertad artística y la necesidad de complacer los variados gustos del
público.
Siendo una sociedad de inmigrantes, su expresión
creativa ha absorbido múltiples influencias culturales y sociales diferentes,
cuando las tradiciones de cada grupo no sólo compiten con las de los otros
grupos, sino también se enfrentan con la reciente historia y vida del país en
un contexto Mesoriental. La constante búsqueda de una identidad cultural se
expresa por medio de una dinámica creatividad en una amplia gama de formas del
arte, apreciadas y disfrutadas por mucha gente, no como una actividad elitista
sino como parte de la vida diaria.
BELLAS ARTES
Desde comienzos del siglo XX, las Bellas Artes han demostrado
una orientación creativa que ha estado influida por el encuentro de Oriente y
Occidente. En pintura, escultura, fotografía y otras formas artísticas, el
variado paisaje del país es el protagonista: los montes y las laderas
escalonadas en forma de terrazas producen dinámicas especiales de línea y forma,
las colinas del Néguev, la dominante vegetación gris verdosa y la clara
luminosidad provocan efectos de color distintivos; y el mar y la arena afectan
las superficies.
TEATRO
El teatro hebreo, a diferencia de la literatura, no existía
en la antigua cultura hebrea ni surgió del teatro idish, tan popular en
comunidades judías de la Europa Oriental hasta la Segunda Guerra Mundial.
Comenzó con la fundación en 1917 de un teatro hebreo, Habimá (El Escenario) en
Moscú.
El teatro en Israel está compuesto por muchos elementos
diferentes - contemporáneo y clásico, nativo e importado, experimental y
tradicional - con dramaturgos, actores, directores y productores de muchos y
diferentes trasfondos que mezclan lo extranjero con lo local, creando así
gradualmente un teatro israelí distintivo.
entre los más importantes se encuentran el Habimá, el Teatro
Cámeri, el Teatro Municipal de Haifa, el Teatro Municipal de Beer Sheva, el
Teatro Beit Lessin, el Teatro Arabe, el Teatro beit Hafuéfen, el Teatro Khan, el
Teatro Guésher.

Teatro
Habimá, Tel Aviv
ISRAEL EN LA MUSICA
La música empezó a ocupar un lugar de importancia en la vida cultural de la
comunidad judía en Palestina (Tierra de Israel) después de la Primera Guerra
Mundial, con varios intentos, realizados por entusiastas aficionados y un
pequeño cuadro de músicos capacitados, de formar una orquesta sinfónica, una
sociedad coral e inclusive una compañía de ópera. La música a nivel profesional,
sin embargo, pasó a ser una actividad de importancia recién en la década de
1930, cuando cientos de profesores y estudiantes de música, compositores,
instrumentistas y cantantes, así como miles de amantes de la música, afluyeron
al país como consecuencia de la amenaza del nazismo en Europa.
La Orquesta Filarmónica Palestina (hoy en día la Orquesta
Filarmónica de Israel), fundada por iniciativa del violinista de origen polaco
Bronislaw huberman, dio su primer concierto en Tel Aviv bajo la batuta de Arturo
Toscanini en 1936. Inmediatamente pasó a ser uno de los puntos fundamentales de
la vida musical del país y con el correr de los años adquirió reputación como
una de las más importantes orquestas del mundo. Poco después se estableció una
orquesta de la radio (hoy, la Orquesta Sinfónica de Jerusalem), cuyas
transmisiones de conciertos atraían a decenas de miles de escuchas.
A fines de los años 1980, la Nueva Opera de Israel empezó a
montar producciones a un alto nivel profesional, reviviendo el entusiasmo del
público por obras operísticas, que había declinado después de la disolución de
la primera compañía permanente de ópera, algunos años antes.
La educación e investigación musical en instituciones de altos
estudios se inauguró a comienzos de la década del 60 con el establecimiento de
la cátedra de Musicología Artur Rubinstein en la Universidad Hebrea de
Jerusalem. Desde entonces, se han abierto también departamentos de musicología
en las Universidades de Tel Aviv y Bar Ilán. Se ofrecen dos áreas principales de
especialización: una de música judía y la otra de música de los diversos grupos
étnicos de Israel, con particular énfasis en la música de las comunidades
orientales y sefaradíes.

Orquesta Filarmónica de Israel, Auditorio Man
RENACIMIENTO
DEL IDIOMA HEBREO
La
mayor parte de la prosa y la poesía de Israel se escribe en hebreo, el idioma
de la Biblia y la lengua hablada del pueblo judío en la antigüedad y en la
actualidad. Durante siglos después de la expulsión del pueblo judío de su
tierra hace unos 2.000 años, el hebreo no fue hablado en la vida cotidiana,
aunque seguía siendo empleado en la liturgia, el estudio religioso, la poesía
y las inscripciones en las lápidas. Con el surgimiento de un nacionalismo judío
en Europa a mediados del siglo XIX, el renacimiento del hebreo hablado acompañó
al renacimiento de la vida nacional y cultural judía. Más y más obras
literarias fueron escritas en hebreo, y un creciente número de personas empezó
a hablarlo en su vida diaria.
Durante el periodo del Mandato Británico, el hebreo
fue reconocido como idioma oficial del país, a la par del inglés y del árabe.
Su vocabulario se ha ampliado de unas 8.000 palabras en tiempos bíblicos a mas
de 120.000 en la actualidad. Hoy en día es un rico y vivo lenguaje cuyo
desarrollo lingüístico es guiado por la Academia de la Lengua Hebrea (fundada
en 1953).
Eliézer
Ben-Iehuda (1858-1922) inició el impulso para el renacimiento del hebreo
como un idioma vivo y de uso diario. Después de inmigrar a la Tierra de Israel
(1881), fue un pionero del empleo del hebreo en el hogar y en la escuela,
promovió la acuñación de nuevas palabras, estableció un periódico en hebreo
(1884), coincidió el Comité de Idioma Hebreo (1890) y compiló varios volúmenes
del Diccionario Completo de Hebreo Antiguo y Moderno, de 17 volúmenes, que fue
iniciado en 1910 y concluido por su viuda y su hijo en el año 1959.