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Ciencia y Tecnología
Israel es un país pequeño en un mundo de gran ciencia y
tecnología y, al igual que muchos otros países pequeños, cuenta con políticas
claramente definidas hacia las actividades científicas y tecnológicas para
mejorar así su capacidad competitiva. En las ciencias, Israel pretende mantener
un nivel internacional mínimo de calidad en sus logros, en un amplio espectro
de campos científicos, estimulando el establecimiento de centros de primera
categoría entorno a científicos destacados y en áreas de interés vital para
el desarrollo del sector industrial. La cooperación internacional ha jugado un
importante papel en este esfuerzo, ya que ha puesto a disposición de Israel
recursos científicos y el conocimiento de los expertos. En tecnología, Israel
lucha por mantener un alto nivel principalmente por medio de la especialización,
concentrando los esfuerzos nacionales en un número limitado de áreas y
organizaciones.
El porcentaje de la población israelí que tiene
que ver con la investigación científica y la tecnológica, así como la
cantidad de dinero que se gasta en I+D, en relación con el Producto Nacional
Bruto es de las más altas en el mundo; y, en relación al tamaño de su fuerza
laboral, Israel cuenta por lejos con el mayor número de autores que publican
sobre ciencias naturales, ingeniería, agricultura y medicina.
COMIENZOS
La
historia de la investigación científica en Israel es parte integral de la
historia del retorno del pueblo judío a su patria. Teodoro Herzl (1860-1904), el
primero que promovió activamente la idea de un Estado Judío en la Tierra de
Israel, lo concibió no sólo como el hogar físico del pueblo judío, sino también
como un gran centro espiritual y científico.
El deseo de transformar la tierra, entonces una región
estéril y plagada de enfermedades, en un estado moderno, fue el factor clave en
la subsecuente investigación científica y en el desarrollo tecnológico. La
investigación agrícola se remonta a fines del siglo XIX, con el
establecimiento (1870) de la Escuela Mikvé Israel.
La Estación Agrícola, establecida en Tel-Aviv en 1921, evolucionó
posteriormente hasta convertirse en la Organización de Investigación Agrícola,
hoy en día la principal institución de investigación y desarrollo
agropecuario de Israel. La investigación médica y de salud pública se inició
antes de la I Guerra Mundial, con la fundación de la Estación de Salud Hebrea.
Recibió un importante impulso con el establecimiento del Instituto de
Microbiología y los Departamentos de bioquímica, bacteriología e higiene de
la Universidad Hebrea en Jerusalén a mediados de la década del 20 de este
siglo. La investigación industrial tuvo sus comienzos en los Laboratorios del
Mar Muerto en los años 30, y los avances en ciencias básicas y tecnología se
iniciaron en la Universidad Hebrea (fundada en 1925) y el Centro de Investigación
Daniel Sieff (fundado en 1934 en Rejovot) que posteriormente pasó a ser el
Instituto Científico Weizmann (1949), que estableció en 1958 una organización
para la utilización comercial de sus investigaciones.
INVESTIGACIÓN
AGROPECUARIA
El
óptimo uso de la escasa agua, de la tierra árida y de la limitada fuerza
laboral, han llevado a revoluciones en los métodos agropecuarios. La búsqueda
de técnicas para ahorrar agua incentivó el desarrollo de muchos sistemas de
irrigación computerizados, incluyendo el método por goteo que dirige el flujo
de agua a las raíces de las plantas. Como resultado de la intensiva investigación,
el enorme reservorio subterráneo de agua salada del Neguev occidental está
siendo explotado exitosamente para conseguir cultivos tales como tomates de
primera calidad que se exportan a los mercados de invierno de Europa y Norteamérica.
Otro desarrollo implica el tratamiento electromagnético
del agua para mejorar la salud animal y los campos de cultivo. Experimentos han
demostrado que vacas que bebían agua magnéticamente tratada produjeron más
leche. El terreno irrigado con agua magnetizada tiene más nutrientes que un
suelo común.
Una vez calentado a 1.000 grados centígrados, un
"suelo" desarrollado en Israel, que consiste en una sustancia
denominada vermiculita, se convierte en un material bien ventilado y puede
mantener muchas veces su propio peso en humedad.
ENERGIA
El
extensivo desarrollo de fuentes de energía alternativas como la energía solar,
termal y eólica, ha sido un positivo resultado de la escasez de fuentes de
energía convencionales en el país. Israel es un líder en el campo de la energía
solar a todo nivel, y es el país con el mayor uso per cápita de calentadores
de agua solares en el hogar. Recientemente ha sido desarrollado un nuevo
receptor de alta eficiencia para recolectar la luz del sol concentrada, lo que
hará que aumente el uso de la energía solar en la industria.
MEDICINA
Israel ha hecho significativas contribuciones teóricas y prácticas a la
revolución de la biotecnología, y ha desarrollado una avanzada infraestructura
de investigación médica y paramédica, así como una gran capacidad en
bioingeniería. Las áreas de medicina clínica e investigación biomédica
constituyen más de la mitad de sus publicaciones científicas. El sector
industrial del país ha incrementado sus actividades en el campo médico para
capitalizar en él su amplia base de conocimientos.
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